Publicado: 19 de Septiembre de 2018

La fatiga es un cansancio que se experimenta después de un intenso y continuado esfuerzo físico o mental. Aparece una sensación de agotamiento o debilidad que se puede incrementar con una falta de energía y de motivación, lo que supone muchas veces un sobreesfuerzo para realizar las tareas diarias. 

Se manifiesta la fatiga muscular cuando los músculos experimentan una falta de fuerza, y a veces dolor, que dificultan la realización de acciones sencillas. La puede sufrir cualquier persona, y en particular los amantes del deporte. 

Ocurre por multitud de causas, incluso por estrés físico y mental. Ciertas enfermedades, la realización de sobreesfuerzos, una alimentación inadecuada y una falta de hidratación y descanso unido a hábitos poco saludables como el tabaco o el alcohol son las causas más habituales. En general, se debe a un agotamiento de los suministros que hacen funcionar los músculos a causa de hábitos de vida inadecuados. 

La energía en el organismo funciona de la siguiente manera: la glucosa es un carbohidrato que se oxida en el organismo a través del proceso metabólico y proporciona energía a las células. Gran parte de este proceso deriva en la producción de la molécula ATP, que se utiliza como moneda energética en las células. 

La glucosa es el combustible principal del organismo y se almacena en forma de glucógeno en el hígado y en el tejido esquelético. Si ingerimos demasiados hidratos de carbono (simples o compuestos), la glucosa se almacena como tejido adiposo o grasa de reserva. 

Si durante los entrenamientos, los deportistas realizan un sobreesfuerzo, las reservas de glucógeno se agotan y el músculo tiene que recurrir a los aminoácidos a partir de las proteínas para generar glucosa. Este proceso requiere mucho más esfuerzo del organismo y necesita una mayor cantidad de agua para seguir trabajando. 

También debemos tener en cuenta que el tejido muscular se recupera y se desarrolla en los periodos de descanso, después de realizar las rutinas de ejercicio y al dormir. Así que, si además del sobreesfuerzo no nos alimentamos de la forma adecuada durante un largo periodo de tiempo tras los entrenamientos, esta función de recuperación no se desarrolla correctamente y temporalmente podemos sentirnos más cansados. 

¿Cómo prevenir la fatiga muscular en el deporte? 

1. Hidratarnos de forma adecuada durante los ejercicios deportivos.

2. Una dieta equilibrada para evitar la fatiga y facilitar la recuperación de la energía.

3. Recibir Shiatsu de forma regular después de las sesiones de entrenamiento para ayudar al organismo a mantener su equilibrio y relajarse.